El Instituto Cubano del Libro hace balance del año 2018 y presenta las prioridades de trabajo para 2019
Redacción, 14/01/2019
Entre los objetivos prioritarios destacan el rescate de las librerías, la producción de ebooks y la mejora de la calidad de la edición

Juan Rodríguez Cabrera, presidente del Instituto Cubano del Libro (ICL), explicó que entre las tareas acometidas durante 2018 destacan la actualización del Programa de Desarrollo del Libro hasta el 2030, el avance en el diagnóstico para la implantación del Perfeccionamiento Empresarial, la revitalización del Programa Nacional para la Lectura y la automatización del control de la producción editorial.

Según trascendió en la asamblea de balance efectuada este jueves (10 de enero) en la capital cubana, entre las prioridades de trabajo para el 2019 sobresale el rescate de las librerías como instituciones culturales estratégicas en los territorios, la comercialización a través de plataformas nacionales de 500 ebooks semestralmente,y la continuación de las labores de restauración del Centro Cultural Dulce María Loynaz, única institución del sistema declarada Monumento Nacional. Asimismo, la institución prevé prestar importante atención al cumplimiento del programa de investigaciones previsto nacionalmente por el Observatorio Cubano del Libro y la Lectura y socializar sus resultados, así como lograr un funcionamiento coherente y estable del Círculo de la Crítica Literaria.

La política editorial será otro punto a priorizar, la cual resulta aun deficiente por el incumplimiento de los cronogramas productivos de las editoriales, provocando, entre otras dificultades, que un total de 110 títulos no fueran entregados a la industria; otro número importante de ellos inscritos en el plan supera la cantidad de páginas calculadas, lo que denota un análisis deficiente, sin dejar de tener en cuenta la excepcionalidad, y la calidad de la edición todavía acusa errores evitables.

Rodríguez Cabrera añadió que la estacionalidad productiva de la industria poligráfica, reiterada en los últimos años, determina la falta de novedades durante casi todo el año, lo cual incide negativamente en la promoción, la programación, la comercialización, los indicadores económicos de cada entidad y en la cadena de impagos.A modo de solución en este sentido se pretende valorar con la dirección del país concentrar la producción de la Feria en uno de los poligráficos de los que se dispone, lo que además de una atención diferenciada en cuanto a materias primas y otras necesidades, permitiría una mayor organización y menos gastos para la distribución del libro en el país.

Acerca de la calidad de la programación del Instituto Cubano del Libro y sus instituciones, se resaltó la creación de nuevos espacios de promoción literaria, sin embargo, todavía evidencia un carácter capitalino, poco representativo de lo que pasa en el país. Uno de los pasos de avances durante el 2018 fue el surgimiento del espacio El Libro del Mes, como parte del Programa Nacional para la Lectura, ha tenido un impacto positivo en la población, pero las limitaciones productivas, la insuficiente tirada en soporte papel y la no distribución oportuna a las provincias, ha motivado que la realidad no se corresponda con las expectativas que se han creado en la población.

El sistema del libro cuenta con 346 instituciones para la comercialización de libros: 296 librerías y 50 puntos de venta, y que más del 70 por ciento de las librerías se encuentra en buen estado aunque mantiene serios problemas de imagen, por lo que se hace necesario una labor dinámica y directa en la atención a estas entidades de fundamental significación para la promoción y comercialización del libro.

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