Netflix y el arte de la toma de decisiones basada en datos
Mike Walsh*, 01/03/2019
¿Qué hace que el CEO de Netflix, Reed Hastings, sea tan efectivo?

Para cualquier persona involucrada en el mercado del libro, una de las habilidades más valoradas es la toma de decisiones. ¿Vale la pena publicar este manuscrito? ¿Hay público para este título? ¿Cuál es el formato adecuado para esta historia? Nos gusta imaginar que las decisiones sobre el contenido son tomadas por aquellos que cuentan con la mayor experiencia y el mejor instinto para ello, pero ¿cómo podrían llegar a ser de diferentes las cosas en una era de inteligencia artificial, automatización y algoritmos?

Al observar el auge de Netflix en los últimos años y la forma en que ha transformado el consumo de contenido global, a menudo me he preguntado cómo un magnate de los medios de comunicación de la vieja escuela como Rupert Murdoch, John Malone o Ted Turner podría haber dirigido ese negocio. ¿Qué hace que el CEO de Netflix, Reed Hastings, sea tan efectivo? Mientras que otros líderes de los medios de comunicación luchaban con plataformas digitales, ¿cómo fue capaz de mantener el rumbo en transiciones difíciles, como cuando la empresa pasó de enviar DVDs físicos por correo a adoptar el streaming de banda ancha? ¿Tiene éxito Netflix porque funciona con algoritmos o porque está dirigido por líderes algorítmicos?

¿El modelo de toma de decisiones de Netflix es el futuro?
¿El modelo de toma de decisiones de Netflix es el futuro?

Tuve una visión interesante de esa cuestión cuando conocí a Andy Harries, CEO y cofundador de Left Bank Pictures. Harries es uno de los creadores de contenido más importantes del mundo, que ha producido títulos como Cold Feet, Prime Suspect, Wallander, Outlander y The Queen, en la que Helen Mirren ganó, entre otros premios, el Oscar a la mejor actriz protagonista.

Harries quería lanzar un programa de televisión sobre la familia real británica, basado en temas explorados en The Queen. Se reunió con las principales cadenas de televisión de Estados Unidos, a quienes les gustó la idea pero, después de mucha consideración y debate, no pudieron comprometerse a seguir adelante. Finalmente, Harries decidió reunirse con Reed Hastings y con el director de contenidos de Netflix, Ted Sarandos. Fue la reunión más extraña, me explicó Harries, mientras me ofrecía una taza de café en su oficina de Londres. Tan pronto como entró en la sala de conferencias con Hastings y Sarandos, y antes de que tuviera la oportunidad de presentar el espectáculo, le dijeron que estaban listos para seguir adelante. Y no sólo con un piloto, sino con una temporada completa.

A diferencia de las otras cadenas, el equipo de Netflix ya había analizado los datos de audiencia y había utilizado algoritmos para predecir el rendimiento probable del programa. Ellos conocían a su público y precisamente el tipo de espectáculos que funcionarían. Además, con un próximo lanzamiento en el mercado del Reino Unido, creyeron que el programa propuesto sería un éxito. Y tenían razón. La tercera temporada de The Crown ya está en producción, y ha sido nominada dos veces para un Emmy a la mejor serie drama.

Los líderes algorítmicos se revelan en la manera en que toman decisiones y resuelven problemas. No es necesario trabajar en un departamento digital para ser un líder algorítmico. De hecho, todo lo contrario. La forma en que Reed Hastings y su equipo piensan sobre el contenido, la relación con su audiencia y su plataforma, e incluso cómo debería presentarse y publicarse, es radicalmente diferente de la forma en que actúan y se comportan los líderes tradicionales de los medios de comunicación.

Cuando eres capaz de saber exactamente lo que cualquiera de tus millones de clientes globales está haciendo o deseando en cualquier momento, ¿cómo no vas a ver el mundo de una manera diferente? ¿Cómo es posible que no busques aprovechar el aprendizaje automático, los algoritmos y la automatización para satisfacer esas necesidades de forma altamente personalizada?

No todo el mundo tiene el tamaño y los recursos para aprovechar el análisis como una plataforma digital global, pero la lección para el mercado del libro es clara: ignorar los datos y el aprendizaje automático es un peligro. La idea de que las máquinas tomen decisiones sobre el contenido puede ser un desafío, incluso para los tecnólogos. El propio Reed Hastings no siempre tuvo ese tipo de perspectiva, sino que se dio cuenta de que la disponibilidad de datos y algoritmos significaba que tenía que cambiar su punto de vista.

Los seres humanos siempre desempeñarán un papel clave a la hora de proporcionar contexto y matices al negocio de los contenidos, pero en un futuro próximo, el diseño y la formación de un sistema automatizado para tomar una buena decisión, puede ser más valioso que el hecho de que usted mismo tome la decisión.


* Mike Walsh es autor del libro The Algorithmic Leader: How to Be Smart When Machines Are Smarter Than You (PageTwo Books, 2019).

Mike es el CEO de Tomorrow, una consultora global de diseño de empresas para el siglo XXI. Aconseja a los líderes sobre cómo prosperar en esta época del disruptivo cambio tecnológico. Mike es un verdadero nómada global, viaja más de 300 días al año por todo el mundo, investigando tendencias, recopilando estudios de casos de innovación y haciendo presentaciones sobre el futuro de las empresas. Entre los clientes de Mike se encuentran muchas empresas de la lista Global Fortune 500. También es muy solicitado como ponente, y comparte, de manera habitual, escenario con líderes mundiales e iconos del mundo de los negocios por igual.


Este artículo fue publicado originalmente en inglés en The Bookseller, en la sección FutureBook, el 27 de febrero de 2019.

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