«Podemos afirmar que la tendencia es que el libro digital vaya teniendo más peso en nuestros hábitos de lectura»
Lorenzo Herrero, 14/05/2020
Charlamos con Arantza Larrauri, CEO de Libranda sobre el libro digital y el impacto del coronavirus en el mercado

El estado de alarma en España, que ya se ha alargado por más de dos meses ha cambiado muchos hábitos de ocio. El libro se está convirtiendo en un fiel aliado y compañero en estos días en los que las reuniones con amigos o los espectáculos públicos están prohibidos. Sin embargo, el lector se encontró las librerías cerradas. El aumento de la lectura en formato digital es un hecho que confirman los informes que durante estos meses hemos ido publicando en Publishnews, como es el caso del Informe del Libro Digital 2019, coordinado por Libranda. Sin embargo, tras la publicación de este informe las reglas han seguido cambiando con respecto al libro digital. Por ejemplo, la equiparación del IVA al 4%, sin diferencias entre los formatos de libros, de esto y de otras cosas relacionadas con el sector del libro digital hemos charlado con Arantza Larrauri, CEO de Libranda.

¿Cómo está afectando el coronavirus al mercado del libro digital en español?

La terrible pandemia de la COVID-19 y el consecuente confinamiento en el que estamos inmersos ha favorecido, como es lógico, al consumo de ocio digital, también a la lectura digital, tanto desde el punto de vista de la demanda como de la oferta.

Desde el punto de vista de la demanda estas semanas de confinamiento hemos detectado crecimiento de ventas de libros digitales superiores al 130% respecto al mismo periodo del año anterior. También se han multiplicado las solicitudes de alta en bibliotecas digitales y de préstamos digitales. De igual forma se han multiplicado por cinco las solicitudes de alta de los usuarios en algunas plataformas de suscripción y ha aumentado el tiempo que los lectores dedican a la lectura en dichas plataformas.

Desde el punto de vista de la oferta hemos detectado un creciente interés en dar el salto digital por parte de editoriales que no habían iniciado la digitalización de sus catálogos y por parte de aquellas librerías que no estaban ofreciendo aún a sus clientes la posibilidad de adquirir contenidos en formato digital desde sus e-commerce.

El libro digital en español según vuestro informe crece 12%, pero, ¿podemos saber si este crecimiento se debe a un aumento de la compra de aquellos que ya leían en digital o si el libro digital está alcanzando cada día a más lectores?

Muy probablemente este crecimiento del 12,5% en 2019 se deba a una mezcla de ambos efectos. La proporción exacta de uno y otro efecto la conocen las plataformas que dan el servicio al usuario final (la plataforma de venta, suscripción o biblioteca digital), ya que ellas saben cuántos nuevos lectores se registran y empiezan a leer en digital en sus plataformas.

Libranda no dispone de esa información, lamentablemente. Sin embargo, sí podemos decir que creemos que el crecimiento es consecuencia de ambos efectos porque las propias plataformas de venta, suscripción y bibliotecas digitales nos hablan de una constante evolución al alza del número de lectores que se registran y activan en sus servicios. Un ejemplo de esto es el dato de aumento de usuarios activos del servicio de préstamo digital eBiblio en 2019 vs. 2018 que ha hecho público el Ministerio de Cultura, que ha sido de 36%.

¿Qué peso tiene en este aumento la cantidad ingente de ofertas por parte de las editoriales a la hora de adquirir estos libros en formato digital durante este confinamiento?

Como en cualquier mercado, las políticas de ofertas y estímulos a la demanda dan sus frutos. De hecho en el mundo del libro digital se hacen ofertas y promociones de precio de forma natural todos los días y si en tiempos del confinamiento ha habido más, me parece una respuesta lógica porque ante circunstancias excepcionales es comprensible que haya respuestas también excepcionales.

En cualquier caso no creo que ese haya sido el motivo principal por el que estemos viviendo un crecimiento tan extraordinario estas semanas.

Creo que el motivo principal ha sido la situación de enclaustramiento en nuestros hogares, que ha tenido el doble efecto de imposibilitar la compra de libros por otras vías y de ampliar el tiempo disponible para la lectura de muchas personas.

Una pista de lo que señalo en el punto anterior nos la da el hecho de que se han multiplicado por cinco las altas en algunas plataformas de suscripción de libros (sin haber alterado su tarifa de suscripción) y se han multiplicado las altas en bibliotecas públicas digitales (cuya alta no supone ningún coste asociado, ni ahora en el confinamiento ni antes del mismo).

Confío en que gran parte de las personas que han descubierto la lectura digital como consecuencia de la situación extraordinaria que estamos viviendo hayan tenido una experiencia agradable de lectura y decidan seguir disfrutando de ella en el futuro.

¿Cómo crees que afectará haber atraído a lectores al ámbito digital a través de la gratuidad de las obras o con un importante descuento? ¿Estamos atrayendo lectores al formato digital o puede a largo plazo tener algún efecto negativo?

Creo que ─como en cualquier mercado que tenga un comportamiento racional─, los agentes que ofrecen un producto saben qué precio deben establecer (en este caso los libros) para ser competitivos en el mercado, esto es para ser capaces de satisfacer a los clientes y a su vez ser sostenibles como empresas.

Partiendo de esta creencia de comportamiento racional, las actuaciones que se están haciendo para atraer nuevos lectores al mundo digital me parecen legítimas y correctas y no creo que comporten ningún efecto negativo.

El libro en español crece 12%, ¿en qué posición nos coloca ese crecimiento frente a otros mercados de nuestro entorno? ¿Estamos creciendo a un ritmo sostenido equiparable al de otros países? ¿Estamos viviendo el gran despegue del libro digital en español?

El libro en español creció a nivel mundial 12,5% en el año 2019, suponiendo este el décimo año consecutivo de crecimiento. En el año 2018 creció 10% y en 2017 11%. Es por tanto un crecimiento relevante (doble dígito) continuado en los últimos años, no un despegue aislado en el 2019.

En el caso concreto de España creció 12% en este 2019. Es una posición muy favorable respecto a otros mercados de Europa en los que el crecimiento de 2019 ha sido mucho menor.

El libro digital representaba 5,2% del consumo de libros en España. En estos últimos meses y más debido al confinamiento, ¿ha experimentado un crecimiento esta representación? ¿Podemos afirmar que la tendencia es que el libro digital ocupe cada día más peso entre nuestras lecturas en una sana convivencia con el libro físico?

Efectivamente, con base en nuestros datos y cálculos en 2019 el libro digital representó 5,2% del mercado del libro en España (excluyendo los libros de texto, que siempre quedan fuera del alcance de nuestro informe).

Dado que el catálogo de títulos ofertados no es el mismo en papel que en digital, creo que para hacerse una idea de su potencial es importante tener en cuenta el peso de las ventas en formato digital de los lanzamientos y grandes novedades, ya que se suelen editar en ambos formatos al unísono. Dicho peso oscila entre 15% y 25%. Es un dato alentador.

Teniendo en cuenta este hecho y todo lo dicho en respuestas anteriores, sí, podemos afirmar que la tendencia es que el libro digital vaya teniendo más peso en nuestros hábitos de lectura y por supuesto, siempre en convivencia natural con el libro físico.

La verdad, es que jamás he entendido el enfoque maniqueo que a veces se le ha dado a esta cuestión. A mi modo de ver, los lectores leerán en formato papel o digital en función del momento, de la circunstancia en la que se encuentren, etc. Lo importante es que escojan la lectura frente a otras formas de ocio y entretenimiento.

El Estado español ha aprobado, finalmente la equiparación del IVA del libro digital con el del libro en papel. ¿Cuáles consecuencias crees que tiene esta medida para cada uno de los actores involucrados en la cadena del libro, en este caso del digital?

La noticia de la equiparación del IVA del libro digital con el del papel en 4% es una noticia ansiada y esperada desde hace muchos años. Ha supuesto el fin de una discriminación fiscal a la que estaba sometido el libro digital desde hacía años.

La medida es una gran noticia que debería tener un impacto relevante en el consumo pues debe conllevar una disminución de precios para el consumidor final. Ese es el propósito natural de cualquier reducción de un impuesto sobre el consumo, como es el del valor añadido.

¿En dónde se encuentra el futuro del libro digital: plataformas de suscripción, préstamo bibliotecario o venta uno a uno? En estos días hemos visto cómo los números de eBiblio se disparaban. Los más jóvenes, hoy menos compradores y más usuarios de bibliotecas, ¿van a ser los impulsores del libro digital?

Pues también en ese sentido creo que en el futuro se impondrá la diversidad de formas para acceder al libro digital. Y cuando hablo de futuro hablo de 1 o 2 años porque hoy, en un entorno tan impredecible y cambiante como el que vivimos ¡1 o 2 años es largo plazo!

En nuestro informe reflejamos el peso de cada uno de ese abanico de canales y modelos de negocio en 2019 a nivel global y por territorio. El año pasado el mayor peso lo tuvo la venta unitaria con 89,9%, seguido de la suscripción con 5,8% y de las bibliotecas públicas con 4,3%.

Es posible que en los próximos años esta tendencia se mantenga, pero sin duda, los crecimientos serán muy relevantes en suscripción y también en préstamo digital.

De hecho en países como el nuestro, España, ambos modelos de negocio tienen un peso superior a la media. La suscripción tuvo una cuota del 8,5% en España en 2019 (con un crecimiento del 20%) y el préstamo digital una cuota del 5,1% (con un crecimiento de 34%).

En el caso concreto del proyecto eBiblio, sus cifras tanto de préstamos como de usuarios activos aumentan año tras año. En 2019 se registraron 1.710.730 préstamos, lo que supone un incremento de 681.498 préstamos respecto al año anterior, esto es 66 % más y paralelamente el número de usuarios activos aumentó en 36%, tal y como he indicado anteriormente.

Además, tal y como señaláis, estos días los números de eBiblio también se han disparado. Sin ir más lejos, hace tan solo unos días la Comunidad de Madrid hizo público el dato de crecimiento de préstamos en el mes de abril 2020 vs. el mismo mes del año anterior: un aumento del 152%.

¡Son muy buenas noticias!

España representa 60% del mercado del libro digital en español. ¿Qué crees que hace falta en Latinoamérica para que el mercado del libro digital despegue teniendo en cuenta que estamos hablando de un gran número de lectores fieles? ¿Infraestructuras, educación digital, mejores comunicaciones o precios para los lectores?

Cada país de Latinoamérica es único y tiene sus propias circunstancias, características y prioridades, por lo que no es factible generalizar.

México por ejemplo tiene un peso significativo y creciente en el ámbito del libro digital representando aproximadamente 13% del mercado del libro digital en español (por delante de Estados Unidos, que tiene una cuota del 10%). En ello influyen muchos factores, entre los que se encuentran el nivel de digitalización de los catálogos editoriales, la presencia de plataformas internacionales con entidad propia en México, el esfuerzo de los libreros locales por incentivar y ofrecer plataformas propias a los lectores (Sanborns, Gandhi, Porrua,etc), entre otros.

La cuota de todo el conjunto de países seguirá aumentando en los próximos años, ya que su crecimiento es siempre superior a la media. En 2019, frente a la media de crecimiento de 12,5% que ya hemos comentado, México ha crecido 20%, Colombia 25%, Chile 21% y Perú 28%.

Libranda pertenece al grupo De Marque, ¿habéis detectado peculiaridades del mercado del libro español en formato digital que nos hagan diferentes al de otras lenguas?

Sí, hay algunas particularidades de nuestro mercado de las que podemos estar satisfechos.

Un ejemplo de esas particularidades sería el hecho de que el préstamo digital está muy extendido entre todos los editores (independientemente de su tamaño y naturaleza) y las novedades editoriales están disponibles desde el primer día para el préstamo bibliotecario digital. Eso no sucede con tanta naturalidad en otros mercados, en los que a veces se imponen ventanas temporales o restricciones de catálogo.

Otro ejemplo es la predisposición de muchos editores en lengua española a operar con modelos de negocio complementarios al de la venta unitaria, como es el caso de la suscripción. Para muchos de estos editores este modelo de negocio está siendo una vía interesante de crecimiento muy interesante en el ámbito digital.

Por último unas preguntas más personales

¿Qué cree que el coronavirus significará para el mercado del libro digital?

Significará una oportunidad para que más gente lo descubra, disfrute y aprecie sus virtudes.

¿Cómo ha afectado el virus a tu vida laboral hasta ahora?

Me ha servido para constatar de nuevo que el equipo humano que conforma la empresa en la que trabajo es extraordinario: ha demostrado en todo momento madurez, temple, unión y capacidad de acción para hacer frente a las difíciles circunstancias.

Por otro lado, a nivel práctico, está siendo cuanto menos curiosa la tarea de combinar el ámbito laboral con el doméstico y familiar: videoconferencias de trabajo, videoconferencias de las clases del colegio de mis hijas, recepción de paquetes, paseos con la perrita, salidas al supermercado, etc. Todo a la vez y en el mismo espacio. ¡De un modo u otro todos estamos aprendiendo a ser malabaristas en estos tiempos!

¿Cuál libro recomiendas para la gente en cuarentena?

¡Muy difícil recomendar solo uno! Hay tantos que recomendaría… Venga, diré La lucecita de Antonio Moresco publicada por Anagrama. Uno de los libros que más me ha conmovido en los últimos años.

¿Qué es lo primero que quieres hacer cuando todo esto termine?

Ir a visitar a mi abuela Aurelia (que la semana pasada cumplió 97 años) y abrazarla.

[14/05/2020 22:18:20]