Las bibliotecas públicas innovan para atender a las poblaciones vulnerables en la primera línea de COVID-19
Redacción, 28/05/2020
Las bibliotecas de Estados Unidos y Canadá centran sus esfuerzos en las poblaciones más débiles

Biblioteca Pública de Toronto
Biblioteca Pública de Toronto
En la medida en la que la COVID-19 aumenta las brechas sistémicas entre los que tienen y los que no tienen en nuestras sociedades, las bibliotecas dan un paso al frente para cumplir con su función central de garantizar el acceso equitativo a la información y los servicios. Las bibliotecas públicas de Estados Unidos y Canadá están tomando medidas audaces e innovadoras para mitigar el impacto desigual de la pandemia en los niños, las familias de bajos ingresos, las comunidades de color, las personas sin hogar y otras poblaciones en riesgo mediante asociaciones dinámicas con el gobierno local, están diseñando nuevos modelos de servicios digitales, espacios de biblioteca reinventados y otros enfoques ingeniosos. Estos nuevos esfuerzos reflejan una rápida evolución del papel esencial de la biblioteca pública en la era del coronavirus.

Estas son algunos ejemplos de las medidas que se están llevando a cabo:

Recopilar, crear y distribuir equipos de protección personal: el personal y los voluntarios de la Biblioteca Pública de San José han utilizado las impresoras 3D de la biblioteca para crear cientos de equipos de protección y máscaras para donar a organizaciones necesitadas. El 24 de abril de 2020 el alcalde de San José, Sam Liccardo y la bibliotecaria de la ciudad, Jill Bourne se unieron a los miembros del equipo de la biblioteca en el Good Samaritan Hospital para donar cerca de 300 mascarillas.

Combatir la inseguridad alimentaria: la Biblioteca Pública de Toronto (Ontario) ha transformado 12 de sus sucursales en ubicaciones de servicio alternativas para los bancos de alimentos de la ciudad. Los miembros del equipo de la biblioteca supervisan y trabajan para empacar alimentos en estos sitios y han servido a más de 8.100 hogares y 21.800 individuos.

Proporcionar acceso equitativo a suministros de emergencia: Richland Library (SC) ha trabajado con Richland School District One para distribuir 200 botiquines de primeros auxilios a los padres en los lugares de distribución de comidas. Este trabajo fue posible gracias a una subvención de Aflac al Departamento de Seguridad de la biblioteca para distribuir botiquines de primeros auxilios a las familias de la comunidad hasta el verano de 2020.

Ofrecer pruebas de COVID-19 gratuitas: la Biblioteca Pública de Kansas City (Mo.) se ha asociado con Swope Health para ofrecer pruebas de virus gratuitas en las sucursales de la biblioteca. En mayo, el equipo pudo evaluar a 223 individuos para detectar coronavirus de forma gratuita.

Rastrear la propagación de la COVID-19: los miembros del equipo de la Biblioteca Pública de San Francisco (California) se han unido a casi 100 empleados de la ciudad que están llamando a los residentes de San Francisco para ayudar a rastrear y contener la propagación del virus.

Brindar refugio y suministros a las personas sin hogar: la Biblioteca del Condado de Los Ángeles (California) se ha asociado con United Way of Greater Los Angeles para proporcionar acceso a la biblioteca y kits de actividades a las personas sin hogar que se alojan en hoteles de la ciudad mediante la iniciativa Project Roomkey

Las bibliotecas públicas de Estados Unidos también están llegando a los usuarios de nuevas maneras mediante una programación digital sólida, acuerdos con sistemas escolares para apoyar el aprendizaje a distancia, líneas telefónicas directas para pequeñas empresas y empresarios, portales web de biblioteca en casa... Muchas bibliotecas ofrecen acceso a los materiales de la biblioteca y al personal experto con servicios en la calle y en coche, acceso limitado al edificio para uso de ordenadores y divulgación a las comunidades más necesitadas.

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[28/05/2020 00:13:41]