¿España 2022?
Lorenzo Herrero, 08/06/2020
Ventajas e inconvenientes de posponer la presencia en la Feria de Frankfurt


Lo que el pasado viernes no era más que un comentario de un representante de Canadian Heritage parece que va tomando forma. Canadá podría posponer su presencia en Frankfurt como invitado de honor a 2020, dado que no podría disfrutar de las mismas condiciones que han tenido todos los países invitados los anteriores años. Y aunque el esfuerzo de esta feria es notable y será de interés, pasará como con el resto de encuentros, ferias y congresos que tenían lugar este año: se adaptará a esta nueva realidad... Más allá de las notables ausencias —algunas confirmadas, otras aún rumores como la de Penguin Random House— la visibilidad que obtiene un país al ser el invitado de honor de una feria se sustenta en su programa cultural, su estand y la presencia de sus escritores. De seguirse el plan previsto, Canadá tendría muy difícil sacar el rédito esperado a su primera presencia con este papel relevante en Frankfurt. Además, los invitados de honor de Frankfurt están confirmados hasta 2023 (España, 2021; Eslovenia, 2022; Italia, 2023). El gesto con Canadá supondría un efecto dominó en los siguientes tres invitados, el primero, España. Pero ¿sería esta una mala noticia para la edición española? A la espera de poder elaborar una noticia con las declaraciones de los representantes del sector del libro de España ─no se preocupen, estamos trabajando en ello─, ofrecemos algunas pistas de lo que este cambio podría significar.

2021 sería— aunque nadie puede garantizarlo— la primera edición de la feria tras una vuelta a la normalidad. Pero ¿qué modelo de feria nos encontraremos? Si la edición 2020 funciona a las mil maravillas en una versión mixta, no sería desdeñable que los propios agentes del sector desearan un modelo similar para próximas ediciones. Ya hemos podido testar en ferias como Bogotá o Bolonia que las jornadas profesionales virtuales son una alternativa que no restan valor frente a las presenciales, sino que además democratiza el acceso a las mismas ya que la participación no se encuentra supeditada a un billete de avión, a unas noches de hotel, a unas dietas... Un año extra le puede permitir al sector del libro de España conocer cuál será el modelo de las próximas ferias y, por tanto, adaptar su oferta, a los nuevos modelos.

En el otro lado de la balanza nos encontramos la posibilidad de que Frankfurt 2021 sea el momento esperado por los agentes del sector editorial ante el previsible éxito de asistencia. La COVID-19 nos ha pasado factura a todos y no solo en lo económico, también en lo emocional y afectivo. Los profesionales del mundo del libro tenemos marcadas en rojo las ferias en nuestro calendario. Es el momento de reencontrarnos con los colegas, de buscar un hueco para tomar una cerveza, de reservar mesa en ese restaurante al que año tras año vamos en grupo a cenar y a compartir chascarrillos, noticias y rumores. Frankfurt 2021 podría marcar un hito en la historia de la Feria. ¿Puede España permitirse perder la oportunidad que se abre tras la crisis?

También deberíamos hablar de las acciones puestas en marcha. A bote pronto, recuerdo el esfuerzo que ha hecho el ICEX ampliando el número de libros seleccionados para el mercado alemán, incluyendo una presentación especial de las obras seleccionadas para un grupo de editoriales y medios de comunicación alemanes. ¿En qué situación quedan las obras seleccionadas? ¿Perderían el tren? O por el contrario hay que valorar que las editoriales se encuentran con la oportunidad de hacer una mejor y más cuidada selección de obras para presentar al mercado alemán.

Lo que aprendimos en el viaje de intercambio de editores de literatura infantil-juvenil —en el que figuró Publishnews— fue precisamente que la participación como país invitado no se puede limitar al año de la feria, sino que debe prolongarse en los años posteriores. Podríamos considerar una oportunidad —inesperada— este cambio: una ocasión para adaptarnos tras años de incertidumbre política, tras cambios recientes de responsables del sector que apenas han tenido tiempo aún para tomar decisiones en medio de esta crisis, tras presupuestos prorrogados sin una partida clara para un plan de acción cultural. ¿Podemos ver un año extra como, precisamente un año más que se iba a tener que tomar para apoyar todas las iniciativas del 2021?

Hoy por hoy, todo está por decidir, aunque si me pidieran que me jugara 400 dracmas diría que la participación de España se pospondrá a 2022. La decisión puede tener ventajas e inconvenientes. No obstante, siempre podremos aprovechar la ocasión para honrar la figura de Antonio de Nebrija —el autor de la primera gramática de la lengua que nos une— en el quinto centenario de su fallecimiento. Ahí les dejo la idea.

Y si tú también quieres opinar, aquí puedes hacerlo.

Puedes leer este artículo gracias al patronazgo de Podiprint.
[08/06/2020 22:45:08]