«El trabajo en red es una fortaleza hoy más que nunca»
Lorenzo Herrero, 09/06/2020
Entrevistamos a Juan Felipe Córdoba Restrepo, director editorial de la Universidad del Rosario

La edición académica supone un importante porcentaje de las obras que se publican cada año en español. Sin embargo, la información que se genera no suele llegar al público. Hoy, en Publishnews inauguramos nuestra sección dedicada a la edición académica con el patrocinio de la Universidad Nacional de Rosario, para ello viajamos a Colombia para entrevistar a Juan Felipe Córdoba Restrepo, director editorial de la Universidad del Rosario.

Juan Felipe Córdoba
Juan Felipe Córdoba

Juan Felipe es consultor en Colombia del Instituto Internacional para la Educación Superior en América Latina y el Caribe, organismo autónomo de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). Fue miembro de la Junta Directiva de la Cámara Colombiana del Libro, presidente de la Asociación de Editoriales Universitarias de Colombia (ASEUC) y de la Asociación de Editoriales Universitarias de América Latina y el Caribe (EULAC). Fue director de producción en el Departamento de Publicaciones y director y coordinador de producción de la Imprenta Universidad de Antioquia, coordinador editorial del Centro Editorial Javeriano de la Pontificia Universidad Javeriana. Ha sido conferencista en varios eventos académicos colombianos e internacionales. Ha publicado en diversas revistas nacionales y revistas arbitradas a nivel internacional. Entre otras publicaciones, es autor de Edición en Colombia, el caso de la Editorial Universidad del Rosario: edición, circulación, distribución y visibilidad, Memorias del VII Congreso Internacional de Publicaciones Universitarias de Iberoamérica (2009) y del libro en tierras paganas. Misiones católicas en Urabá y La Guajira, Colombia, 1892-1952 (Editorial Pontificia Universidad Javeriana, 2015).

Córdoba obtuvo el reconocimiento unánime al Editor Universitario “Rubén Bonifaz Nuño” 2019 en el marco de la Feria Internacional del Libro de los Universitarios (FILuni), organizada por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), decana de las editoriales universitarias en México, que otorga cada año este galardón a la trayectoria excepcional de un editor universitario de Iberoamérica.

Hoy hablamos con el editor, con la persona que en algún momento de su vida sintió la atracción hacia el abismo de las letras y de la edición. Una persona cuya pasión —y su buen hacer— le han llevado a ocupar puestos de responsabilidad en organizaciones como el Instituto Internacional para la Educación Superior en América Latina y el Caribe, EULAC, ASEUC, la Cámara Colombiana del Libro y director editorial de la Universidad del Rosario.

¿Qué le lleva a un editor a comprometerse más allá del quehacer diario para impulsar el trabajo de tantos compañeros?

El trabajo en red en la edición académica y universitaria constituye un bien, mantener una interlocución permanente conlleva a que entre todos podamos construir estrategias que favorezcan la circulación de contenidos, en particular en la región iberoamericana. Una de las cosas que podemos mostrar es un amplio catálogo que garantiza de forma permanente un contacto con los lectores.

La edición académica es una fuente inagotable de producción editorial. Tiene un circuito propio de distribución, de comercialización y de público. ¿Podrías contarnos qué es lo que no se suele saber de vuestro sector?

La edición académica, en particular la universitaria lleva varias décadas de desarrollo y consolidación. Para el caso latinoamericano contar con el reconocimiento por parte de la sociedad en general de los diferentes contenidos publicados requirió y requiere un arduo trabajo. El imaginario construido a lo largo del tiempo sobre el libro académico como contenidos para públicos específicos —y en algunos que eran temas densos y pesados, y si se quiere aburridos— tocó enfrentarlo, y poco a poco mostrar que son textos necesarios y que no son solamente para la enseñanza o aprendizaje. El trabajo de difusión y socialización de lo que hacemos los editores universitarios es una tarea permanente para que lo que publicamos tenga reconocimiento y valoración de los lectores.

Vuestro público no es tan cerrado como parece. La divulgación está llevando las obras académicas más allá de ese circuito aparentemente exclusivo. Las coediciones, las revistas, las presentaciones y actos abiertos son medidas que están al día en la difusión de vuestro trabajo. ¿Nos puedes dar algunos ejemplos?

Ejemplo de ello son las redes o asociaciones, que muestran el estado de la producción editorial de una sociedad, además de marcar tendencias de pensamiento. En el trabajo conjunto es posible contar con nuevas propuestas para el desarrollo de nuestras actividades, igual que aprendizajes e ideas. Las redes permiten que los editores, lectores, autores y bibliotecarios cuenten con comunicaciones oportunas, juegan un papel en la intermediación de la cultura y la difusión de conocimiento.

Otro ejemplo son los catálogos de cada red nacional y los de cada editorial, además todos los medios y canales que tomamos para la difusión de nuestros productos, como redes sociales y páginas web asociadas a los proyectos de difusión académica.

¿Cuáles son las fuentes más fiables para conocer la realidad, las cifras de vuestro trabajo?

A la fecha tenemos los datos con los que cuentan las agencias de ISBN y los que tienen las editoriales de cada red nacional, pero estos deben ser procesados y analizados. A la fecha te adelanto que estamos construyendo entre Argentina, Colombia, España y México con el concurso de todos los demás países, para adelantar un proyecto de investigación que pretende dar cuenta del estado de la edición académica y universitaria de Iberoamérica.

De todas las ferias que ya nos hemos perdido (y de las que aún nos podemos perder) ¿cuál has echado más de menos y cuál no desearías

perder por nada del mundo?

Todas las ferias hacen falta, ninguna me la perdería, cada una es diferente a la otra.

¿Qué recomendación harías a los editores académicos si continuara una temporada sin ferias?

En las últimas semanas, las editoriales y las redes han trazado diferentes acciones que evidencian la importancia de lo que hacemos y la necesidad más que nunca de que trabajemos de forma conjunta, para que entre todos pensemos y diseñemos las estrategias que nos permitan continuar vigentes para nuestra sociedad. Las asociaciones o redes nacionales están pensadas para apoyar con las múltiples actividades de sus integrantes; son si se quiere, como una gran fuerza en la que todos los que participan intentan mostrar la producción de bienes culturales y su socialización.

¿Cuáles alternativas tenemos para suplir las ferias?

Tal vez la palabra no sea «suplir», sería mejor lo que las pueda complementar. Las ferias están pensadas para romper con la cotidianidad de una sociedad, de una región, de una localidad; están pensadas, si se quiere como una gran vitrina, en la que los que participan intentan mostrar la producción de bienes culturales de todo un año. Son eventos ambiciosos, pero sobre todo frenéticos. Los que participan como expositores, los autores, los que asisten como público, los que trabajan para el evento. Durante las ferias todos tenemos la adrenalina a tope, todos vamos sobre la búsqueda de algo: resultados económicos, novedades, conferencias, algo. Las ferias permiten, en cierta medida ver una sociedad y su cultura, posibilitan y marcan tendencias. Es la gran exhibición de novedades, es el lugar en el que nos encontramos con nuevas propuestas para el desarrollo de nuestras actividades, igual nos quedan aprendizajes, ideas y valores para analizar a lo largo del año hasta la siguiente feria. Las ferias, como en los carnavales, permiten que lectores, autores, editores, bibliotecarios tengan un lugar de encuentro. Estos eventos juegan un papel trascendental en la intermediación de la cultura.

Este 2020 con las condiciones de confinamiento y en muchos de nuestros casos con trabajo desde casa nos llevó a pensar que el trabajo en red es una fortaleza hoy más que nunca. Entendemos la importancia de lo que hacemos para cada uno de nuestros países y afortunadamente contamos con recursos tecnológicos para mantener contacto con diferentes usuarios, pero es importante reflexionar sobre cómo podemos avanzar entre todos.

¿Alguna recomendación o consejo frente a esta nueva situación?

Seguir trabajando en lo que amamos, no dejar nunca los sueños.

Puedes leer este artículo gracias al patronazgo de Universidad del Rosario.
[09/06/2020 12:15:00]